Juego de mesa que se desarrolla a lo largo de una campaña, donde cada partida modifica de forma permanente el tablero, las reglas o la historia, y las decisiones de los jugadores afectan las sesiones futuras. Esta característica lo hace único e irrepetible para cada grupo, y a menudo implica componentes que se alteran o destruyen, como pegar pegatinas, escribir sobre el tablero o romper cartas, haciendo imposible volver a jugar la misma campaña.